¿TE VENÍS AL (side)BAR?
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Con este traspié judicial sobre sus espaldas, Ochoa supo que su tiempo en el hampa de Mendoza no era demasiado. Y comenzó a viajar a Chile. La documentación para violar los pasos fronterizos no era problema para él: tenía cuatro DNI con los siguientes nombres: Oscar Olegario Sisterna, Ramírez, Heredia, Correa, en dos de ellos figuraba como nacido en Mendoza, la provincia de la que se había enamorado. Curiosamente, en ninguna de los apócrifas documentaciones cambiaba sus dos primeros nombres: Oscar Olegario. Tal vez por eso, en el ambiente más oscuro de Santiago de Chile se lo conocía, además de "Cacho", como "El Triple O" (por Oscar Olegario Ochoa"), o simplemente como "El Mendocino".

Sus continuos viajes a Santiago de Chile y Viña del Mar dieron sus frutos. Entre 1970 y 1972, la policía del país limítrofe le adosa al menos 20 atracos entre joyerías casas de millonarios en las zonas exclusivas y algunos bancos. En la zona donde pocos años más tarde y después de muerto, se convertiría en una especie de santo milagrero, Oscar Olegario, se había ganado un lugar. Y dicen que hasta llegó ser el líder de un grupo de hampones chilenos de los más temibles como Williams Zukov Mackerra y Héctor Herrera Henríquez.

OCHOA PEREZ

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